Últimamente he estado dos veces en los Pinares y otras dos en Pétrola haciendo fotografía y me ha llamado la atención lo diferentes que pueden ser dos sesiones en exactamente el mismo lugar.La primera sesión en Pétrola fue impresionante, no daba a basto. Al mismo llegar aparecieron dos pájaros moscones, que me estuvieron acompañando durante las dos horas que estuve allí, después fueron asomándose un mosquitero, dos tarabillas comunes, tres agachadizas y algunos carriceros. Lo que más me llamó la atención fue que las agachadizas y los moscones siguieron alimentándose tranquilamente cuando salí del hide.
La segunda sesión me fui sin hacer ni una sola foto. Aunque se compensó con la inesperada visita de un rascón, lamentablemente no me dio tiempo de fotografiarlo, ya que se asomó por el carrizo y, en cuanto me vio se dio la vuelta. Menos de un minuto después pasó corriendo un poco más a la izquierda de donde lo había visto antes. Pude ver también un flamenco con un ala rota, seguramente por la granizada.
La diferencia entre estos dos días debe ser que en el primero las aves estaban en migración y en el segun ya había pasado.La primera sesión en los Pinares no fue espectacular, pero pude fotografiar un arrendajo, al que todavía no había conseguido hacer ninguna foto decente, una ardilla y un bando de mitos. También vi dos mosquiteros, uno común y otro musical.
La segunda no fue mal del todo, ya que aproveché el viaje e hice macro, pero el bebedero estaba vacío, por lo que no pude fotografiar ningún ave. Me extrañó ver el romero en flor y varias abejas. Vi petirrojos, carboneros, dos herrerillos comunes, un arrendajo, pinzones vulgares, mirlos y palomas torcaces, entre otras especies, y escuché un ratonero y un herrerillo capuchino.
Espero no haberos aburrido demasiado, a continuación os dejo algunas fotos.













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