
El pasado sábado estuve en mi aldea, donde pasé un día fantástico.
Al llegar vi una perdiz con crías y, poco después, vi a lo lejos a dos aves planeando sobre un bancal, una pareja de aguiluchos cenizos. Pasado un rato, desde un huerto de mi abuelo, pude ver a un mochuelo posado en un bancal, lo que me dejó sorprendida, ya que no había visto ninguno desde el verano pasado. Al acercarme para hacerle una foto se espantó, pero al poco rato volvió a un posadero cerca de donde estaba anteriormente.

Entonces mis primos me dijeron que habían visto una araña y fui para identificarla, era una Lycosa tarantula. Fue entonces cuando recordé que los mochuelos criaron en año pasado en un corral en ruinas dentro de la aldea. Fui hacia allí sin acercarme demasiado para no molestarlos y vi uno cerca, poco a poco pude llegar a unos 5 o 6 metros de él, cuando vi que se estaba poniendo nervioso, antes de que se fuera di unos pasos hacia atrás y, así, pude estar casi media hora observándolo.

Por la tarde volví para ver el mochuelo y lo vi posado en una piedra. Esta vez se fue en cuanto di un par de pasos hacia él. Estuve un rato esperándolo por si volvía, pero en lugar del mochuelo lo que vi fue una pareja de chovas piquirrojas enseñando a volar a su pollo. Ellos subieron planeando y se cruzaron con un águila real que pasaba sobre la aldea.

Un rato después salió de unos pinos que hay frente a la aldea una pareja de tórtola europea, la primera vez que veía esta especie allí, y se posaron sobre una tapia. Fui acercándome y llegué a estar a un metro de ellas sin que se inmutaran, gracias a lo que conseguí una fotografías que jamás pensé que llegaría a hacer. Después mi abuelo me enseñó un sapo que encontró muerto para que lo viera y creo que es un sapo corredor, dejaré la foto para que me digáis la especie si estoy equivocada.

Para finalizar el día di un paseo durante el que fotografié a varios insectos y plantas. Al volver del paseo fui a buscar culebras viperinas a unos lavajos que hay en la aldea y, aunque no pude ver ninguna, pude observar y fotografiar a un pollo de abubilla que apenas sabía volar. En esta ocasión no fui yo la que se fue acercando, sino la abubilla, que vino a curiosear y se posó justo al lado de donde yo estaba sentada. Lamentablemente mis primos la cogieron sin que yo me enterara y la encerraron entre una reja y la ventana de la casa de mis abuelos y tuve que ir a ponerla en libertad y dejarla cerca de donde estaba uno de sus padres posado mientras vigilaba.
A continuación os dejo las fotos que hice este día.





























No hay comentarios:
Publicar un comentario